domingo, 13 de marzo de 2016

Homenajeados


A Pepe Guardia

"Pepe Guardia tiene la mayor cualidad que puede adornar a un flamenco, ya sea artista o no, es un excelente aficionado".
Miguel Ángel González. Periodista y escritor.
"( ...)       Pepe Guardia contrariamente, sigue teniendo la agilidad mental que le permite discernir como ha mutado esta sociedad desde aquellos lejanos finales de los 70, y el vigor de los indomables ante las adversidades. Han cambiado tanto las cosas, y muchos con ellas, que su actual olvido y postración parecen encaminados a sepultar la memoria de un hombre en extremo luchador, con quién la sociedad demócrata granadina, junto a otros muchos, tiene contraída una deuda impagable."
Antonio de Mora Saavedra. Periodista

"Así es Pepe Guardia, Viejo profesor de mil y una noches con duende. Caballero andante de lo flamenco. ¡Qué bien pusiste las banderillas a ese toro bravío que es el cante! Tienes de Quijote hasta los gestos y las formas... Nunca confundiste, luchador, literatura con bisutería y tomaste por respuesta profundos silencios. Observador y callado, honesto y cabal."    
Asociación Universitaria de Estudios Flamencos de Granada (AUDEF).    

"Gracias a su labor impagable y desagradecida, muchos han podido comprender mejor esa luz interior que alimenta el cante jondo, y muchos más en el futuro tendrán acceso a detalles intimistas. Gracias a Pepe, somos todos un poco más entendidos en el flamenco... y en el arte de ser más humanos. El flamenco necesita más a Pepe Guardia, que Pepe Guardia al Flamenco"
Miguel Hagerty. Catedrático de la Universidad de Granada  

Pepe Guardia, nada es fácil,
nada es eterno,
en tu corazón valiente     
reposa el flamenco.
 Tu bandera lleva en sus colores
un letrero que decía
al pobre mucha alegría,
al rico melancolía.
Cantaor de la palabra,
obrero de la igualdad,
alfarero de ideas
amigo de la verdad.
Desde el Albayzín a Pinos Puente te mando este abrazo, primo Pepe. Curro Albayzín, Cantaor- Rapsoda

UN DUENDECILLO"
El bohemio que es libre
por naturaleza.
El loco filósofo.
El maestro sin libros,
que enseña con la vida.
El tímido observador,
que escucha y calla.
Tras la cortina,
el sabio que se avergüenza
de su sabiduría.
El genio incomprendido.
El niño maltratado.
El príncipe pensativo.
Pepe, el duende eres tú".
Mónica Bellida Sánchez. Bailaora y Periodista.

A Pepe Guardia, estas palmas de Zambra, por su labor en Andalucía"
 Reynaldo Fernández Manzano. Director del Centro de Documentación Musical de Granada.


Homenaje a Pepe Guardia

 APUNTES PARA UNA POSIBLE BIOGRAFÍA DE PEPE GUARDIA
LO QUE SÉ DE ÉL.
Hoguera, guitarra, casa, calle, vega, Pinos, familia, lucha, lucha, lucha, lucha, noche, viaje, partido, flamenco, duende, cante, arte, baile, seriedad, amor evasión, no-evasión, amistad, ensimismamiento, dictadura, dolor, libertad, alegría constancia, trabajo, campo mimbre, gitano, payo, lucidez, soleá, voz quebrada, jaleo, silencio, adustez, fría sonrisa, libro, equilibrio, desequilibrio, pasión... 
LO QUE INTUYO DE ÉL
¿Sería al flamenco? ¿Sería yo mismo?... ¿Quién sería, hoguera, lo primero que me hi­ciste hurgar en la conciencia?/ Guitarra, oídas de lejos tus notas me traen la alegría de vivir, la tristeza calma... / ya en el umbral se bifurca la casa; más sagrado es su ámbito que el templo / La calle se cierra, la noche la cubre / La vega, ¡oh jilgueros de la infancia! / Pinos, Pinos, Pinos... y Granada / La familia bendijo la existencia / La lucha es un deber / La lucha no es sacrificio / No es por mí, hermano, es por ti mi lucha / Se lucha para vencer / La noche colma las calles vacías de nostalgia / Viaje, Oh viaje ¡qué dolor la ida! ¡qué alegría la vuelta! / Partido: unión en la lucha / El flamenco es memoria / El duende, eso, el duende / Arte: consolación / Cante: reflexión, dolor que se expresa... / El baile es memoria, pero también placer para los ojos / La seriedad, pública; privada, la inocencia / El amor es una planta acuática que trasciende e inflama el aire / Interior, muy interior es mi evasión / La no-evasión es un ascua que quema las entrañas / Amigo, ¿qué sería de mí sin ti? / A veces, ensimismado, contacto con otros mundos y otras voces / Dictadura, tus secuaces asolaron los campos de sangre y de tristeza / Dolor, ay dolor, te voy a hacer un mo­numento / Libertad, eres iridiscente y suenas como arrullo de palomas / El sol brillante y amarillo es motivo de inmensa esperanza que se esparce e ilumina los rincones / Con constancia cuesta abajo o cuesta arriba / Trabajo, lavoro, travail, work, arbeit, werk... / Campo de mies, campo de promisión y de alegría / Mimbre que se trenza al son de los remolinos de agua / gitano tienes el alma limpia y el corazón destrozado / Payo, tu nombre conjura a mis ancestros / Lucidez para escuchar, lucidez para pensar, lucidez para vivir / Soleá, tu cadencia me penetra; tu sentido dilata mis venas / Voz quebrada tú me cuentas mil historias de traiciones y pesares / Jaleo, palmas, mos­to... y "papas aliñás" / Silencio como un cuchillo afilado, silencio que hiela el aire / Fría sonrisa porque es mía, porque no se la vendo a nadie / El libro de mi vida, los libros de mi esfuerzo, los libros de mi dolor / Equilibrio: tic¡ tac¡ tic¡ tac¡... / Desequilibrio, de tu presencia no me siento responsable / Pasión tú eres mi estrella, pasión tú eres mi flor...

SOBRE LO QUE, SIN LUGAR A DUDAS, SE DEBERÁ INSISTIR AL HABLAR DE ÉL:
Sobre la espacialísima circunstancia de que tanto él como la mayoría de las personas de su entorno más próximo se distinguieron/ se distinguen en la clara, segura y persistente vindicación de la más sana alegría, así como en la más enérgica, fehaciente, absoluta abominación de cualquier abuso de poder.


"Pepe Guardia tiene la mayor cualidad que puede adornar a un flamenco, ya sea artista o no, es un excelente aficionado".
Miguel Ángel González. Periodista y escritor.

"( ...)       Pepe Guardia contrariamente, sigue teniendo la agilidad mental que le permite discernir como ha mutado esta sociedad desde aquellos lejanos finales de los 70, y el vigor de los indomables ante las adversidades. Han cambiado tanto las cosas, y muchos con ellas, que su actual olvido y postración parecen encaminados a sepultar la memoria de un hombre en extremo luchador, con quién la sociedad demócrata granadina, junto a otros muchos, tiene contraída una deuda impagable."
Antonio de Mora Saavedra. Periodista

"Así es Pepe Guardia, Viejo profesor de mil y una noches con duende. Caballero andante de lo flamenco. ¡Qué bien pusiste las banderillas a ese toro bravío que es el cante! Tienes de Quijote hasta los gestos y las formas... Nunca confundiste, luchador, literatura con bisutería y tomaste por respuesta profundos silencios. Observador y callado, honesto y cabal."    
Asociación Universitaria de Estudios Flamencos de Granada (AUDEF).    

"Gracias a su labor impagable y desagradecida, muchos han podido comprender mejor esa luz interior que alimenta el cante jondo, y muchos más en el futuro tendrán acceso a detalles intimistas. Gracias a Pepe, somos todos un poco más entendidos en el flamenco... y en el arte de ser más humanos. El flamenco necesita más a Pepe Guardia, que Pepe Guardia al Flamenco"
Miguel Hagerty. Catedrático de la Universidad de Granada  

Pepe Guardia, nada es fácil,
nada es eterno,
en tu corazón valiente     
reposa el flamenco.
 Tu bandera lleva en sus colores
un letrero que decía
al pobre mucha alegría,
al rico melancolía.
Cantaor de la palabra,
obrero de la igualdad,
alfarero de ideas
amigo de la verdad.
Desde el Albayzín a Pinos Puente te mando este abrazo, primo Pepe. Curro Albayzín, Cantaor- Rapsoda

UN DUENDECILLO"
El bohemio que es libre
por naturaleza.
El loco filósofo.
El maestro sin libros,
que enseña con la vida.
El tímido observador,
que escucha y calla.
Tras la cortina,
el sabio que se avergüenza
de su sabiduría.
El genio incomprendido.
El niño maltratado.
El príncipe pensativo.
Pepe, el duende eres tú".
Mónica Bellida Sánchez. Bailaora y Periodista.

A Pepe Guardia, estas palmas de Zambra, por su labor en Andalucía"
 Reynaldo Fernández Manzano. Director del Centro de Documentación Musical de Andalucía


Era, aunque me cueste utilizar el verbo en pasado, una excelente persona que todo lo que aprecié en él, estando bueno y enfermo, me transmitía buenas vibraciones. Lo conocí hace más de 4 años, cuando por primera vez, siendo estudiante de la Universidad de Granada, lo conocí en la AUDEF (Asociación Universitaria de Estudios Flamencos). En la primera reunión ya pude apreciar de que no era un flamenco ni un aficionado cualquiera, además él hacía entrever su interés incansable por hacer cosas por el flamenco en Granada, por organizar certámenes, por hacer publicidad, por todo un poco, aún estando enfermo no se desvinculó en ningún momento de la Asociación, ni de las actividades desarrolladas con el flamenco o los toros que acaecían. El problema es que la Asociación está "muerta", salvo el CEF (Centro de Estudios Flamencos) porque no hemos podido prosperar debido a que nadie se ha dignado a adjudicarnos un lugar de reunión y facilitar el camino para poder desarrollar los proyectos planteados a las más importantes personalidades en Granada.
Por otra parte, le planteé una vez quedar un día para echar un rato, hablar de flamenco y comentarle que había trascrito con puño y letra muchas de las letras de los cantaores antiguos que poseía, pero que muchas ni por asomo lograba descifrar. Él aceptó encantado. Entonces, con la "fresquita" del verano de hace 3 años, cogía el autobús e iba a verlo. Allí nos tirábamos horas y horas escuchando cante y más cante. Él tenía una facilidad asombrosa, porque tenía el oído perfectamente afinado y con una cultura que dejaba atónito a todo el que lo conocía, aunque "iba de callado", pero sabía muchísimo más de lo que decía. Poseía una cultura envidiable, propia de una persona que era licenciada en Derecho y con su trayectoria.
Aún recuerdo una letra que me llenó de mucha ilusión de El Niño de El Museo:
La reina de la alegría/ así te llama to er mundo/ y no han sabido afinarte el nombre/ por no ver la hipocresía/ que entre tus risas se esconde. 
 Yo, entendía afilarte, en lugar de AFINARTE, y por no ver heladito que hacía, en lugar de la HIPOCRESÍA. En fin, un desastre... esas cosas me hicieron reflexionar de que uno no puede escribir cualquier cosa si no tiene la certeza absoluta de que está en lo cierto.
Era un genio. No sólo eso, sino que además de ese oído, sentía tanto y tanto el cante, que no bastaba con decirte la letra, sino que te intentaba transmitir poniéndote en contexto lo que ha querido decir el autor de la letra, y eso sí que es DIFÍCIL, sólo él sabía hacer eso, y lo hacía con ELEGANCIA.
El tema de las letras lo dejé un poco apartado un poco, porque Vicente El Granaíno, que vive a dos pasos de mi casa, y empezó a ayudarme, y porque el oído lo iba educando incluso para entender algunas "psicofonías", más que audiciones. A su vez, estaba en época de Oposiciones. Y cuando lo llamaba, lo llamaba a la radio, pero claro, él ya no estaba allí, porque estaba ya enfermo.
Yo y Vicente El Granaíno fuimos al Centro Cívico del Zaidín a ver un espectáculo flamenco, precisamente en las fiestas de este barrio granadino. Allí entramos con todos los artistas y estaba por fin Pepe, presentando el espectáculo con ese arte que le caracterizaba para presentar y hablar. Hay gente que es artista cantando, y hay otra gente que es artista y su canto es hablado, y tiene el mismo valor o más. Lo encontré sentado en una silla, salió al escenario y me dice: "Pedro, guárdame el sitio", yo me senté y a la vuelta me dice su buena amiga, Paula Marín, miembro de la AUDEF: Déjalo sentarse, Pedro que está malo. ¡Claro! Yo me levanté como una exhalación y se sentó. Al poco me dijo en secreto al oído que Pepe tenía una enfermedad gravísima, que iba a ir acabando con su vida poco a poco. La cosa iba en serio.
Ya sabiendo con certeza el teléfono de su casa, le hice la visita, le devolví libros de flamenco, y un montón de cintas que me había dejado hacía cerca de un año. Le dije lo que había pasado, y claro con el carácter que tenía ni me llamó la atención ni nada de nada. ¡Qué bondad tenía, Dios mío!
En el Homenaje a Manuel Torres "Niño de Osuna", me volví a encontrar con Paula. Me estuvo comentando el tema de Pepe Guardia.
- "Pedro, a Pepe por desgracia le queda poco al pobre". 
No me lo creía o no me lo quise creer, pero con mis propios ojos lo comprobé. No estaba aún en silla de ruedas pero estaba mermado de facultades, con fuerzas apenas para sostenerse en pie. Entonces, presagiando el desenlace fatal, lo visitaba cada dos por tres, lo llamaba, le ofrecía todo lo que quisiera. Le decía: ¿Qué cantaores te gustan? y me respondía: Hombre a mí me gusta escuchar todo lo que sea flamenco, hasta los grillos. Aún así me confesó que le encantaría tener cantes de Manuel Ávila y de Cobitos, y se los llevé. Luego más adelante, descubrió que en el ordenador podía escuchar los cantes de la misma manera, y entonces fue cuando le llevé discografías enteras de Manuel Vallejo, Porrina, Perro de Paterna, Niño de Osuna, El Panaero, etc. 
En el último recital de cante organizado por el "Flamenco en los Barrios", lo volví a ver, ya fue en silla de ruedas. Lo visité por la mañana, me llevé 10 cintas que quería que le pasara. Hice un esfuerzo a poco de mis Oposiciones, para llevarle esa misma noche todas las grabaciones y cuando bajó de su humilde coche, rojo, casi con telarañas, porque el pobre no podía hacer uso de él, salvo si su yerno lo conducía, le di una caja con todas las cintas de vuelta y en CD, con tal de alegrarle la cara. Yo muchas veces le decía: Pepe, cuando necesites que te lleve a alguna parte que me lo digas, de verdad, que no me importa, le pido el coche a mis padres y te llevo donde me digas. Me dijo: No, no pidas el coche a tus padres, yo tengo en la puerta de mi casa el mío que está inmaculado, el problema es que luego cómo te vuelves. Era tan bueno y tan humilde que intentaba causar las menos molestias posibles, aunque fuera rizando el rizo.
Asimismo le decía: ¿Qué más quieras que te traiga? y me decía: Hombre, yo creo que ya de cante tengo bastante y sabes que a mí me gusta leer. Pues como dices que tienes el libro de Manuel Cerrejón de Vallejo, que él me dijo que me lo iba a mandar para que lo viera, pues ya que él no me lo ha dado pues déjamelo tú. A la semana siguiente llegué con libros de Vallejo, Niña de los Peines, Correo de Andalucía, Juanito Valderrama, Y Madrid se hizo flamenco, etc. 
Ya está, con esto tengo bastante.
Después de hacer las Oposiciones fue cuando más lo visité. Él me dijo que le gustaría que viniera un día Vicente El Granaíno para hablar con él, y lo llevé. A Vicente y a mí nos pilló una ola de calor impresionante en Junio, y lo visitamos desde las 11 hasta las 14 horas... El pobre Vicente aguantó lo suyo también...
Ya a finales de Julio lo llamé para decirle que lo iba a visitar, pero me dijo que no podía ser ya hasta el 15 de Agosto, porque se iba de vacaciones unos diítas a la playa. Entonces no lo llamé porque estuve ocupado. SIn embargo, el miércoles leí en el periódico IDEAL DE GRANADA, la fatal noticia de su muerte...estuvo tres días ingresado y falleció el martes a las 7 de la tarde.
Paradojas de la vida. Su muerte acaeció a pocas horas de hablar con un aficionao, Rafael García: "Bueno, Rafa, que estoy pensando que en que podemos hacerle una visitilla a Pepe Guardia, ¿te parece? Al hombre ya le queda poquito, lo vi muy deteriorado y hablaba con dificultad.
Recuerdo sus últimas palabras que me decía muy lento y casi sin poder coordinar las frases, la última vez que hablé con él, por teléfono:
- Bueno, pues tráeme a Paco de Montefrío, pero en CD, no para el ordenador, que eso es mucho lío para mí... Ale, hasta luego, adiós...
A DIOS, SE FUE DE VERDAD, POR LO BUENO QUE ERA, PERO SIGUE VIVO EN NUESTRA MEMORIA...Y SEGUIRÁ...
MAESTRO, HASTA SIN QUERERLO SER... DESCANSA EN PAZ Y ESCUCHA A LOS CANTAORES QUE TANTO Y TANTO EN VIDA ADMIRASTE Y LUCHASTE POR MANTENER VIVA SU MEMORIA, AHORA LUCHAREMOS PARA QUE SE MANTENGA LA TUYA.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario